¿ Sus causantes ?
Desahucios, desempleo y
pobreza.
Hoy, día 9 de Noviembre, viernes, la primera noticia que he tenido nada mas despertarme, ha sido el suicidio de una mujer debido a que la iban a desahuciar en pocos días.
Me ha parecido, un tema muy
actual, además de ser uno de los temas mejor tratados en la historia de la
sociología, como bien sabemos por Émile Durkheim.
Las causas del suicidio, como bien sabemos no se las debemos atribuir a la psicología, sino a la sociología. Cómo bien podemos observar, se atribuyen causas como el desahucio y el desempleo, algo que está actualmente a la orden del día.
Aunque no hay cifras oficiales y muchos de estos casos se camuflan como accidentes (de arma de fuego o por ingestión de medicinas equivocadas), el caso que cuenta es que hay una muerte diaria, consecuencia de la precariedad económica, según Eures, la red creada por la Comisión Europea para facilitar la movilidad laboral.
Se trata a veces de
autónomos, enfermos desahuciados, solitarios, incluso jubilados con pensiones
de miseria que se van por falta de medios, de trabajo, o desesperanza. O porque
les iban a echar del piso.
En muchos medios se presenta
la imagen de una España desesperada por la crisis: precios por las nubes,
salarios inmóviles (entre los más bajos de Europa), récord de impuestos, o un
IVA desmesurado que eleva el precio de las cosas más elementales… En Euskadi
con la supresión de las bonificaciones por contratación o mantenimiento del
empleo, adoptadas por el gobierno de Madrid, miles de empresas se encuentran
con un mayor coste salarial en sus contratos de trabajo, y en especial de
jóvenes, mayores de 45 años y mujeres. El mayor impacto se ha producido en las
actividades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica. Y el país
que aguantaba bien ahora se desmorona.
Con este panorama desolador,
algunos confiesan que tienen que robar productos alimenticios en los
supermercados para poder sobrevivir y llevar algo a casa para comer. Otros que
ya han empeñado las joyas de los abuelos. También entre los empleados que han
perdido su puesto de trabajo y no tienen instrucción especial abundan los
suicidios. Eso sin contar los jóvenes que han caído en los mallas de la droga
debido a la falta absoluta de expectativas de futuro y los malos amigos que
están más o menos en la misma situación. Se sabe que el número de
drogodependientes en España ha superado las cifras registradas en la segunda
mitad de los 70. Ante la falta de medios para adquirir la droga, se recurre a
sustancias ‘estupefacientes’ insólitas muy peligrosas. Y estos sucesos se han
disparado.
Es un presente duro el que
está viviendo España. Tal vez el peor desde la guerra civil. Y lo malo es que
hay poco margen para la esperanza. ¿Cuántos suicidios más se seguirán ocultando
en los próximos meses?
Desde la muerte de Franco se
ha seguido en la misma sociedad de consumo de masas, donde el ser humano es
pasivo, sin claras definiciones económicas, sociales o filosóficas, y el
gobierno de turno intenta sutilmente que el hombre se comporte como un animal
de consumo, conformista, apolítico. ¿Derechos humanos?… ¿Qué es eso?
La pobreza, el hambre, los
desahucios, la exclusión social y demás problemas sociales no existen para
Rajoy
No se ha escuchado ni una
sola vez, ni en boca de Rajoy ni de sus entrevistadores, ninguna de esas
palabras: “ni por supuesto, las de suicidio, malnutrición infantil, derechos
humanos, inflación galopante, sostenibilidad, solvencia, problemas escolares,
inamovilidad de las pensiones, tasas universitarias, becas, etc, etc.”. Eso lo
dice todo…
En la cuestión de los
desahucios el poder judicial trata débilmente de cambiar la ley pero es el
propio gobierno el que se resiste. Explica que la comisión de seguimiento en la
que participan la asociación hipotecaria, el Banco de España, la comisión
Nacional del Mercado de la Vivienda y el secretario de estado para la economía
estudian modificar umbrales e ingresos en los que se excluyan los desahucios.
Eso requiere tiempo.
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